Sal y sol en Madrid Fusión

La embajada murciana muestra los salazones, el caldero, los productos del Mar Menor y el buen clima de la Región

Tomás Écija (El Albero y La Maíta) y José Luis Jiménez (Venezuela) fueron ayer los representantes gastronómicos de la Región elegidos por la Consejería de Turismo para llevar a Madrid Fusión un pedacito de nuestra idiosincrasia culinaria. Vanguardia y tradición mostrada en dos estilos de cocina muy diferentes con un denominador común: el Mar Menor.

Si el tiempo, las prisas, la inexperiencia y los nervios han hecho que, año tras año, los murcianos transmitieran casi siempre la misma dosis de ilusión y profesionalidad que de falta de verborrea y desenvoltura en el escenario, este año la puesta en escena de los dos restaurantes estuvo moderada a la perfección por David Jiménez, periodista y presentador con experiencia y copropietario del restaurante ubicado en San Pedro del Pinatar, que ponía pies y capotes para que los dos cocineros explicaran con cierto orden los platos, al tiempo que completaba los silencios con datos de interés. Un acierto.

Conchas comestibles

En apenas treinta minutos, los dos ponentes murcianos presentaron dos platos muy distintos. Si Écija plasmaba un Mar Menor con su arena de almendras fritas molidas, cremoso de hueva de mújol, camarones, cítricos, berberechos comestibles hasta la concha y un mar de Bloody Mary azul, teñido por las huevas frescas del marisco, Jiménez se centró en el caldero del Mar Menor en cinco pasos.

Ambos ensalzaron, como no podía ser de otra manera, los productos de la tierra, como el arroz de Calasparra, el aceite de Jumilla y la hueva de mújol, mientras un impresionante vídeo aéreo mostraba cómo luce el sol de la Región, la encañizada y la exclusiva y caprichosa geografía de La Manga del Mar Menor. «Los productos como el bonito o la hueva representan a la perfección el carácter de Murcia, ya que la técnica de sal y el secado al sol es muy significativa de Murcia», aclaraba Jiménez.

Una buena campaña al langostino de nuestro salino y yodado Mar Menor y los borbotones del caldero que cocinaron en directo los del Venezuela se colaban entre las explicaciones de los ingredientes que Écija había seleccionado para su plato, que sorprendió a los asistentes por su parecido tan conseguido con un mar con arena y frutos marinos. «Este plato no solo es un homenaje al Mar Menor, sino que cuando lo pruebas, es como si te metieras en la boca un trocito de mar», aseguraba el cocinero de El Albero (Ceutí) y La Maíta (Molina de Segura).