Los platos más suculentos de la cultura japonesa

Japón tiene una cultura inquietante y muy tradicional; estas cualidades han sido puestas desde antaño en su cocina, la cual es exquisita y despierta el paladar con una sensación de sabores fuertes y duraderos. Cuando se degusta un plato suculento japonés no solo se disfruta de un sabor inigualable sino también de su historia. La cocina japonesa integra ingredientes orientales con la tradición de este país. Cada plato, se podría decir, es un libro abierto. 

La cocina en Japón estuvo muy influenciada por China. Varios de sus ingredientes y platos más famosos provienen de este país, sin embargo, Japón tomó su iniciativa y desde la Edad Media emprendió, de cierta manera, su propio camino gastronómico. El tofu, por ejemplo, es una receta creada en China, que fue incorporada a Corea y Japón a principios del siglo primero, pero en su caso, se le añadió un poco más de sabor.
El sushi es quizás el plato más representativo de Japón. Se conoce a nivel mundial no solo por el sabor sino por su forma de elaboración. El sushi se prepara en una barra con un acto particular en el que el cocinero realiza un show muy llamativo. Debido a ello, la expansión de la cocina japonesa por todo el mundo estuvo acompañada de una preparación muy dinámica. Este plato se elabora con pescado tomado de los mares más profundos acompañado con arroz al vinagre, sellado con cilindros de estrellita de bambú.
El sashimi es también un suculento plato tradicional de la comida japonesa. Se prepara con carne de pescado y se consume crudo. Aunque en occidente este tipo de platos no resultan ser muy aclamados, el Sashimi tiene un sabor delicado, que cada día es más preferido por los europeos.
El arroz, igual que la comida típica tradicional de China, se prepara de diversas formas y maneras. Dentro de la gastronomía japonesa, el arroz también es parte fundamental de su historia. De ahí que haya más de ocho suculentas recetas dentro de la comida en Japón. Entre las recetas más populares está el mochi, un pastel de arroz, el Ochazuke, té verde servido en arroz blanco, y el onigri, que es una bola de arroz. Este último es popular por haber aparecido en grandes series y películas occidentales que muestran lo mejor de la cultura japonesa.
Aunque los dulces no hayan sido parte esencial del crecimiento gastronómico de Japón, existen actualmente una rica variedad de dulces y postres, que se crean a partir de los mejores ingredientes de la cultura oriental. Algunos de estos platos vienen con arroz como ingrediente principal. El Dango, por ejemplo, es una bola con harina de arroz, harina de patata y salsa de soja. Se acompaña con té verde y se sirve con pinchos, en los que van enganchados entre tres y cinco bolas de Dango.
La cocina de Japón es suculenta y exquisita. Igual como su compañera la cocina china, la gastronomía japonesa busca incentivar los cinco sabores del paladar, dulce, ácido, salado, amargo y umami.