El descanso del guerrero

La Posada irrumpe en el panorama nocturno murciano más pendiente de satisfacer la vista de los clientes que otros sentidos

Mi amigo Romero buscaba entre las conversaciones de uno de los grupos que mantiene activos en el WhatsApp una foto para que vea con mis propios ojos la belleza de las camareras que trabajan en La Posada.

Efectivamente, pude confirmar que las chicas que posan tras la barra del bar de copas exhiben exuberancia por los cuatro costados de la instantánea. «Pues tendré que ir», dije al instante.

Dicho y hecho. La primera oportunidad que tuve para dejarme caer por el nuevo garito murciano, asomé mi cabeza expectante en el oscuro interior confiado en ver un espectáculo que dejara a la altura de una misa de Gallo los bailes de la película Bar Coyote. Pero no, no se hagan ilusiones. Si bien la voluptuosidad del interior de La Posada aumenta conforme vamos mirando al otro lado de la barra, no es motivo de alarma los atuendos de las simpáticas camareras. Ni mucho menos.

El garito pone música dance y demás ritmos que, o bien puedes bailar hasta que te sangren los dedos de los pies, así como puedes apoyarte en la barra y hacer un leve vaivén con la cabeza mientras charlas con tus colegas. Todo está permitido.

Chavales jóvenes y grupos de chicas y, sobre todo, parejas de más de treinta y tantos se reúnen los fines de semana a disfrutar del ‘tardeo’ que tan bien se ha implantado en Murcia.

Pero ojo, las noches son otra cosa. Las camareras se visten de fiesta, el volumen de la música aumenta, los ritmos se aceleran y el ambiente se torna para romper tarima, como diría Kevin Roldán. Las copas de balón, las diferentes ginebras Premium y el trato especial del servicio hacen que se estimulen todos nuestros sentidos. Especialmente el de la vista.

LA POSADA MURCIA

Dónde: C/ Teniente General Gutiérrez Mellado.
Teléfono: 695 560 886.
Precio: 6 euros por copa.
Horario: de 16.00 a 4.00 horas.